Sombras llega a Cartagena y convierte la oscuridad en una cena inolvidable
- gruposerattaprensa4
- hace 3 horas
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Sombras, el restaurante que conquistó Bogotá, llega a La Heroica con una experiencia de alta cocina que fusiona gastronomía, neurociencia e inclusión, en uno de sus proyectos más humanos y transformadores de la región.
El restaurante experiencial que ha conmovido hasta las lágrimas a cientos de
personas en Bogotá acaba de abrir sus puertas también en Cartagena. Se trata de Sombras, el innovador concepto gastronómico donde los comensales cenan en completa oscuridad mientras son atendidos por personas ciegas, en un viaje sensorial que transforma la manera de percibir la comida, las emociones y la vida. La nueva sede está ubicada en el Centro de Convenciones Julio César Turbay, piso tres, dentro del complejo Viva la Vida Cartagena.
Algunos visitantes salen llorando. Otros permanecen en silencio durante varios minutos después de terminar la experiencia. Muchos aseguran que jamás habían sentido tanta gratitud por tener el privilegio de ver. En Sombras no se permiten celulares, luces ni distracciones. Solo sabores, sonidos, aromas, emociones y una oscuridad absoluta que obliga a despertar sentidos que la rutina suele apagar.
Sombras, el restaurante mejor calificado de Bogotá en TripAdvisor, aterriza en Cartagena con una propuesta que mezcla alta cocina, inmersión sensorial, neurociencia y un poderoso mensaje de inclusión social.
Una experiencia donde quienes son guiados, terminan guiando
Durante 90 minutos, en Sombras, seis comensales permanecen en una sala completamente oscura mientras disfrutan de un menú degustación, de siete tiempos, inspirado en los cinco continentes. Cada plato se descubre únicamente a través del gusto, el tacto y el olfato, mientras asesores gastronómicos ciegos acompañan y atienden a los visitantes dentro de un universo donde desaparecen los prejuicios y las diferencias.
“Aquí quienes normalmente son guiados terminan guiando, y quienes creen venir solo a cenar terminan viviendo una experiencia profundamente emocional en el mundo de los ciegos. La idea nació de una motivación profundamente humana. Decidí apostarle a un modelo donde la innovación culinaria estuviera conectada con la inclusión laboral y la transformación social”, dice Jairo Palacios Ospina, creador del concepto y CEO del Grupo Seratta.
“Gran parte de la población de ciegos en Colombia, agrega, enfrenta enormes barreras laborales. Entonces, quisimos crear un espacio donde pudieran tener un trabajo digno, convertirse en protagonistas y demostrar todas sus capacidades. Este restaurante representa una evolución de la alta cocina tradicional hacia un modelo más consciente, sensible e incluyente”.
Cartagena: una versión más caribeña, intensa y sensorial
La experiencia gastronómica de Sombras fue reinterpretada especialmente para Cartagena desde una mirada caribeña. Aunque mantiene la esencia conceptual de la propuesta del restaurante de Bogotá, el menú, inspirado en la cocina de los cinco continentes, también incorpora algunos ingredientes tropicales y sabores diseñados para potenciar el placer sensorial en ausencia total de luz.
Langostinos, mango, maracuyá, jalapeño, notas cítricas y proteínas de mar y tierra hacen parte de un recorrido culinario trabajado durante semanas para lograr equilibrio, umami y profundidad en boca.
“El gran reto era lograr que cada ingrediente tuviera una identidad contundente en el paladar. Aquí las personas no pueden enamorarse visualmente de un plato, así que todo debía construirse desde la textura, el sabor y las emociones que genera cada preparación”, explica Jesús Rosero, Chef Corporativo.
Esta propuesta se complementa con una coctelería de autor inspirada en sabores colombianos y sensaciones tropicales. Viche, aguardiente, guayaba, frutas… hacen parte de la experiencia. “La idea era que los cocteles también despertaran recuerdos y emociones. Queríamos que cada sorbo tuviera identidad colombiana y una conexión emocional con el Caribe”, afirma Michael Vargas, Jefe de Barra de Sombras Cartagena.
Entrenamiento milimétrico para servir en la oscuridad
La apertura de Sombras Cartagena implicó cerca de un mes de preparación humana, técnica y emocional. “Trabajamos muy fuerte para lograr que el comensal se adaptara fácilmente a un espacio donde la ausencia de la vista reconfigura los sentidos y permite una conexión más profunda con la percepción. Sombras estimula la memoria, la emoción y la conciencia sensorial, integrando elementos de sonido, texturas, sabores y narrativa, en un recorrido guiado por ciegos”, explica Andrés Felipe Celly, Director de Marca Sombras.
El proceso de formación de los asesores gastronómicos fue liderado por José Joaquín Rey Villada, Director de capacitación del Grupo Seratta, quien también entrenó al equipo original de Bogotá. “Diseñamos una metodología exacta de orientación y servicio. Creamos coreografías precisas para montar cada cubierto, cada copa y cada plato. Para ellos, el orden es luz en la oscuridad”, explica.
Actualmente, Sombras Cartagena cuenta con asesores gastronómicos ciegos como Miguel Ángel Lugo Mallarino, de 35 años, técnico en ventas y atención al cliente del SENA, quien perdió la vista tras un accidente de tránsito.
“Siempre soñé con hacer parte de Sombras. Me emociona acompañar a las personas en la oscuridad y demostrarles cómo se despiertan otros sentidos durante la experiencia”, dice Lugo Mallarino, quien además es músico y participa en algunos momentos inmersivos utilizando instrumentos de percusión.
El propósito de Sombras es generar una reflexión profunda sobre la empatía, la inclusión y la forma en que las personas perciben el mundo. Aquí no hay pantallas, shows estridentes ni distracciones visuales. Hay silencio, escucha, emoción y humanidad.



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